martes, 15 de diciembre de 2009

Tu Rosa de los Vientos seré...

"Si siembras una ilusión y la riegas con tu amor y el agua de la constancia brotará en ti una flor y su aroma y su calor te arroparán cuando algo vaya mal. Si siembras un ideal en la tierra del quizás y lo abonas con la envidia será imposible arrancar la maldad de tu alma si echó raíz. Y que mi luz te acompañe pues la vida es un jardín donde lo bueno y lo malo se confunden y es humano no siempre saber elegir. Y si te sientes perdido con tus ojos nos has de ver, hazlo con los de tu alma y encontrarás la calma. Tu rosa de los vientos seré. Sí siembras una amistad con mimo plántala y abónala con paciencia, pódala con la verdad y trasplántala con fe pues necesita tiempo y crecer. Sí te embriagas de pasión y no enfrías tu corazón tartamudearán tus sentidos y quizás hablará sólo el calor y no la razón. Es sabio contar hasta diez." (La rosa de los vientos. Mago de Öz)
Es gracioso a veces decir que yo seré tu "rosa de los vientos". Eso que puedes utilizar para guiarte cuando la primera perdida soy yo. Pero supongo que es así, todos necesitamos nuestro guía, alguien a quien poder agarrarnos cuando la cosa se tuerce y nuestro barco empieza a virar sin sentido a la primera marejada que se pone por delante en nuestras vidas. Entonces no sirve de nada amarrarse al mástil y dejar que la cosa pase, como hizo Ulises para no caer ante el hermoso canto de las sirenas. Debemos ser fuertes, mirar hacia adelante, agarrar con fuerza nuestra rosa de los vientos y poner rumbo a nuestro destino sin mirar atrás. Porque las tormentas pasarán y cesará la lluvia, y entonces pasearás por la cubierta de tu barco magullado por el vendaval mientras los fuertes rayos de sol pegan en tu cara. Comienzas a ver cielo abierto, un gran cielo azul salpicado por tímidas nubes blancas que siempre quedarán en tu memoria para recordarte todas esas tormentas que ya pasaste y algunas que aún están por venir. Pese a todo abres tu mano y ahí está, tu "rosa de los vientos". Entonces comprendes que nunca te va a dejar, que estará a tu lado siempre, pase lo que pase y te preguntas si serás capaz de cuidarla como se merece por todo lo que ella te ha dado. Por un momento te lamentas pensando en si alguna vez perderás la fuerza para sujetarla y caerá al suelo, pero después tu mente se vuelve tan clara como el día y te das cuenta de que mientras esté ahí no vas a flaquear. Que harás lo posible para no dejarla caer al suelo nunca, o al menos ser lo bastante rápido como para cogerla antes de que toque el suelo. Sueltas una sonrisa asomándote por la proa mientras tu navío avanza a toda vela y el viento roza tu cara, y entonces echas un último vistazo a tu rosa de los vientos y cierras la mano con fuerza. Ahora sabes que nunca la dejarás caer.

martes, 8 de diciembre de 2009

Música en mi vida

Otro día más me pongo a escribir. Me siento frente al ordenador, pongo la música, cierro los ojos por un momento y respiro hondo. Un estúpido ritual como queriendo inhalar cada nota de la música que llega a mis oídos, queriendo quedarme con cada canción. Pero es que una canción no es nada, y puede serlo todo. Un suspiro, un grito de auxilio, un sentimiento. Son apenas tres minutos para soñar, pensar, a veces para bailar, pero lo más importante, para sentirte cerca de alguien y de esa forma sentirte feliz, enamorado… entonces te das cuenta de que estás vivo. De que respiras esa música porque puedes sentirla, no la sientes porque aún respiras. Estás vivo porque vives dentro de alguien, de esa persona que te lleva dentro cada día. Y al seguir escuchando te sale una sonrisa y a la vez te da rabia porque te das cuenta de que esa canción te está plagiando porque te dice cosas que ya sabías, es un espejo en el que puedes verte por dentro un instante, son las que guardan nuestra memoria más íntima porque están hechas de la materia de los sueños, de la vida, de las experiencias… Una canción no es nada, pero no hay mejor canción que “tú”.

¿Soledad?

Hoy es un día más. Suena el despertador, estiras la mano para apagarlo y tímidamente abres un ojo mirando la hora. Entonces te frotas un par de veces la cara, has dormido mucho y aún estás agotado. Te sientas sobre la cama, miras a un lado y a otro… ¿qué ves? Exacto, no hay nada. Estas solo otro día más. Subes la persiana y ves la calle completamente mojada, la gente corre de un lado a otro con sus paraguas y sus abrigos hasta taparse casi por completo la cara. Es pleno invierno, la Navidad se acerca y piensas en por qué corren, por qué tienen tanta prisa, ¿será que alguien les está esperando? A ti, desde luego, no.
Te pones un poco triste por eso así que dejas a la gente con sus historias, aunque te come la curiosidad de saber qué se les pasa por la cabeza a cada uno de ellos. Vas hacia la cocina y mientras preparas el desayuno enciendes la tele sorprendiéndote que a esas horas estén emitiendo un avance de las noticias, ¿habrá pasado algo? En ese mismo momento dejas todo lo que estás haciendo, te quedas impasible frente al televisor como hipnotizado. Las palabras del presentador te resuenan en la cabeza como agolpadas de repente: “una mujer muere a manos de su marido… un niño abandonado por su madre en plena calle… un atracador mata a un guardia de seguridad…”
Tus ojos se abren como platos y piensas “¿Pero en qué mundo vivimos?” Entonces aprietas el botón rojo del mando a distancia y las voces se callan, ya no oyes a gente llorando, parece que todo ha terminado y sigues con tu desayuno.
¿En realidad somos así? Esa misma gente que hemos visto por la ventana pueden ser los que aparezcan mañana en ese noticiero. No estamos libres porque nosotros provocamos estas situaciones. No podemos apretar el botón rojo del mando a distancia de nuestra vida, ni siquiera ponerla en pausa porque la vida no tiene botones. Cuando naces alguien pulsa el “play” y ya está, no puedes frenarlo, solo puedes cambiar las cosas sin parar el ritmo. Es tu vida, tu tienes el control aunque muchas veces es mejor que te dejes ayudar por la gente que tienes alrededor, dejarles que de vez en cuando te den ese empujón que te hace falta o que te frenen un poco si es necesario.
Por eso cuando vuelves a pensar en que tu cama estaba vacía, que eras tu solo el que estaba ahí sentado, deberías quitarte las legañas, abrir bien los ojos y volver a mirar, porque tu cama está llena de gente, y tu casa, que es tu vida. Mires a donde mires y por muy solo que estés siempre estás acompañado, porque dentro de ti puedes sentirlo. Sientes que hay gente que se preocupa por ti, que te quiere y que pese a la distancia nunca te dejan solo.
Entonces vuelves a la cama, de nuevo suena el despertador, esto ya lo has vivido. Estiras la mano para apagarlo y esta vez abres los ojos de golpe. Te sientas en la cama, miras a tu alrededor y sonríes porque ahora eres capaz de sentir contigo a toda esa gente que antes no estaba. Esta vez cuando subes la persiana el sol está brillando y te das cuenta, todo ha sido un sueño. Date prisa o llegarás tarde.

Despierta Salamanca

Esta mañana he salido de casa y aún estaba el rastro de la noche, aún había oscuridad. Me he ajustado los cascos en las orejas, he subido el volumen de mi música y me he puesto a caminar hacia el centro. Apenas había gente a esas horas, tan solo algún que otro barrendero y transportista para abastecer de cerveza y coca-cola a la ciudad universitaria por excelencia. A medida que me iba metiendo en el casco antiguo de la ciudad me iba fijando en cada calle, cada edificio, cada piedra, algo que no recuerdo haber hecho nunca. Despierta Salamanca pensando en TI, porque cada paloma de cada tejado arrulla tu nombre y el viento me pega en la cara tan frio que me hace recordar las noches de calor a tu lado. Miro a mi alrededor y no estás pero te veo en todas partes. Sigo caminando, casi llego a mi destino y el día empieza a asomar con su pálida claridad, entonces veo el primer rayo de sol y una sonrisa se dibuja en mi cara:”buenos días cariño”.

domingo, 4 de mayo de 2008

Vive tu vida como te de la gana...para eso es tuya

"Tu me hiciste sentir que no valía y mis lágrimas cayeron a tus pies, me miraba en el espejo y no me hallaba, yo era solo lo que tú querías ver... Y me solté el cabello, me vestí de reina, me puse tacones, me pinté y era bella. Caminé hacia la puerta y te escuché gritarme pero tus cadenas ya no pueden pararme. Miré la noche y ya no era oscura, era de lentejuelas... Y todos me miran porque se que soy fina, porque todos me admiran. Y todos me miran porque hago lo que pocos se atreverán. Algunos con envidia pero al final todos me amarán..." (Todos me miran-Gloria Trevi)



Esta es una muy buena canción para decirle a la vida que cada uno es como es, que da igual que te miren porque al final debes hacer lo que tu consideres, lo que creas que es lo mejor para ...LO QUE TE DE LA GANA.
No dejes que nadie te grite, sal por la puerta con la cabeza bien alta en todo lo que hagas, que nadie te haga sentir menos que nadie. "Suéltate la melena" y actúa siempre como tú eres, se fiel a mismo. Al final es tu vida la que vas a vivir, y solo tienes una así que vívela como tú, y solo tú elijas vivirla...

martes, 29 de abril de 2008

La vida pasa deprisa... Aprovéchala

"Con mis canciones pa´quí, con mis canciones pa´ya pasa deprisa la vida. Con la mujer que se fue, con la mujer que vendrá voy cerrando mis heridas. Vivo más de noche que de día, sueño más despierto que dormido, bebo más de lo que debería. Los domingos me suelo jurar que cambiaré de vida. Un día vi que cantar era la forma ideal de dar portazo a las dudas, no me importó el qué dirán, me importan los de verdad, los que comparten mis días. Pagué mis deudas con canciones y mis errores con despedidas, el corazón me pide vacaciones, dice que no aguanta mas mentiras. Si alguna vez tú me ves perdido sin sonreír, no necesitaré ayuda, solo la barra de un bar, toda una noche pa´mi y la ilusión por amiga. Vale más mi sueño que el dinero, puedo vivir de una alegría, de aquí pa´ya colecciono recuerdos, tu cuéntame como es tu vida".
Buena canción de La Fuga. Todos nos hemos pasado algún fin de semana de "desfase" y el domingo nos hacemos los propósitos de dejar de beber, dejar de fumar... Al final los domingos suelen recordarnos a fin de año (pero sin la ropa interior roja). Pensad en todas esas juergas en las que habéis terminado diciendo estas palabras, "cambiaré de vida". Pero no nos engañemos, al final no lo conseguimos, todos seguimos fumando (no quiero nombrar a nadie), seguimos saliendo de copas, etc. Pero es que al final la vida son dos días, y uno está lloviendo así que... ¿por qué no aprovecharlos?

lunes, 28 de abril de 2008

Fenómeno "Fama ¡A bailar!"

Parece mentira como una cosa tan sencilla y a la vez tan compleja como el baile haya creado un fenómeno como el de "Fama ¡A bailar!". A veces resulta muy duro escuchar el nombre de uno de esos chicos que son expulsados por el público y no nos hacemos a la idea de que somos nosotros, los que estamos en casa viéndoles bailar, los que decidimos su futuro y los que en cierto modo destruimos sus sueños. Ellos están ahí dentro esforzándose por llegar a la final, luchando por tener un puesto en la tan ansiada gala, y nosotros con nuestras simples llamadas de teléfono o con un mísero mensaje podemos hacer que esos sueños se queden a las puertas de ninguna parte. Aún así sigues emocionándote cuando ellos se emocionan, y sonríes cuando les ves reír, en cierto modo compartes sus alegrías y sus sueños y eres partícipe de sus vidas aunque tú, simple espectador, no serás reconocido. Por eso, todos y cada uno de nosotros, cuando encendemos la televisión y ponemos uno de estos programas, cuando vemos los esfuerzos de unos chicos que pasan el día ensayando, cuando vemos su trabajo, y sobre todo, cuando lo valoramos, estamos formando parte de sus vidas de alguna forma. Este mundo funciona así. Todos forman parte de tu vida, por muy solo que a veces quieras estar.